viernes, 16 de marzo de 2012

#EABE12: Hacer palpable lo impalpable

Creo que fue en un tuit de @NoLolaMento donde leí algo así como que ella ya no quería más herramientas, sino que necesitaba besos y abrazos. También @ftsaez lanzó la propuesta de reparto de #abrazosgratis en los días previos. Tanto una como otro, veteranos en esto del EABE, sabían de lo que hablaban: que no se trataba tanto de ver lo invisible como de tocar lo que no siempre está al alcance de la mano.

Yo, que soy novato en estas lides de la desvirtualización (eso del verbo que se hace carne), no lo supe hasta que, en el aeropuerto de Sevilla, me fundí en un abrazo con @marudo76; o esa noche, cuando @jmorsa frotaba mis brazos para que entrara en calor por las calles carmonenses; o mientras saludaba-despedía a @ainhoaeus (¡qué poco tiempo estuviste en el #EABE12, chiquilla!); o hablando con @cameniglesiasb, que me dijo palabras de esas que no se leen en Twitter y que quedan para siempre en el corazón.

Ese lado emocional del EABE me sorprendía continuamente durante las escasas horas que pasamos en Carmona (¡qué corto se hace un EABE!). Ni en el momento de la despedida dejaba de desvirtualizar a personas que admiro (@jlgl, @carmenca). Aun así, hubo a quien no me atreví a saludar, guruses y gurusas ahora terrenales, cuya sola presencia en el encuentro, a escasos metros, me convertía en una suerte de tímido cazautógrafos. Y también quedaron conversaciones pendientes.

Creo firmemente que son las personas quienes hacen un EABE, su calidad humana más que sus planteamientos, estrategias, actividades, preguntas, soluciones. El abrazo más que el pensamiento; la emoción por encima del intelecto.

Sin embargo, no quiero que parezca, por lo que cuento, que se trataba sólo de una reunión social. También trabajamos mucho. ¡Vaya si lo hicimos! Cuatro horas por la mañana (con el lujazo de tener a @NoLolaMento dinamizando la mesa), tres por la tarde, y la comida, y la pausa-café, donde se sigue hablando de trabajo. Nos gusta tanto trabajar que gastamos un fin de semana en aprender a hacerlo mejor y, para más inri, hasta nos divertimos porque hacemos lo que nos gusta. Eso se puede ver en los productos de los distintos grupos, que muchas veces, desde su misma imperfección, hablan de seres humanos que aprenden juntos a ser mejores personas y ayudan a otras muchas a serlo más cada día.

Y al final, mucha energía para seguir adelante y las alforjas llenas de nuevas ideas y buenos propósitos: escuchar más al alumnado, dar visibilidad a las prácticas que se muestren eficaces, asumir mi parte de responsabilidad en los resultados de mi centro, desechar las actitudes fatalistas ante el sistema educativo...

Y, por encima de todo, volvernos a ver. No sé si ese es el #espirituEABE o no, pero confieso que quiero vivirlo de nuevo el año próximo. Donde digáis.

Fotografía de @antonsevi




9 comentarios:

JLSánchez dijo...

Cuánta razón tienes Nacho. Lo importante son las personas, las buenas personas, de ahí que nos divirtiéramos trabajando, que trabajáramos incluso comiendo y que nos quedaran esas ganas locas de volver al EABE13.

Carmen Iglesias dijo...

¡Qué bonito y sincero escribes!
Me alegro mucho de haberte conocido, eres como yo imaginaba, muy pero que muy buena gente.
Me siento muy orgullosa de que me hagas un hueco en tu corazón.

Espero volver a verte

Nacho Gallardo dijo...

José luis y Carmen: Gracias por los comentarios. Habéis sido uno de mis mejores descubrimientos de este EABE lleno de personas encantadoras. Seguro que habrá muchos encuentros más, lo deseo.

Chelucana dijo...

Ja, ja,... No te imaginas, Nacho, las ganas que me han entrado de achucharte según leía tus primeros párrafos. Más aún después de haber compartido cañas, cena, conversación y risas el primer día.

En fin, que iremos sumando más ganas e ideas para Algeciras.

Un placer desvirtualizarte.

Un abrazo

Nacho Gallardo dijo...

No deja de maravillarme que un grupo de personas recién llegadas de distintas partes del país pudieran reunirse y compartir esos deliciosos platos (me acuerdo ahora del timbal de postres) con tanta naturalidad, familiaridad y buen rollo. Mucho de mi EABE lo fue esa cena.
Para mí también lo ha sido. Y espero que podamos repetir en Algeciras o donde sea.
Un abrazo.

Maru (marudomenech@gmail.com) dijo...

Nacho, cuando te abracé en el aeropuerto tenía la sensación de conocerte de toda la vida. Y la verdad es que hemos pasado un EABE juntos porque nos tocó también en la misma mesa y en Gymkhana. Lo he pasado muy bien y siempre es un gustazo desvirtualizar a personas a las que admiras por su trabajo y tú sabes que me gusta mucho todo lo que haces. ¡Sigue así! que yo seguiré aprendiendo y compartiendo contigo.
¡Hasta los próximos abrazos! mientras nos abrazaremos en la Red.
MARU

Minipunk dijo...

Como os lo curráis, da gusto veros.

Juanma Díaz dijo...

Nacho, ¿qué quieres que te diga? Que me encantó verte por allí y que compartieras almuerzo del sábado con los del Chaves Nogales :-)
Pásate a vernos de vez en cuando.
Un abrazo.

Nacho Gallardo dijo...

Maru: ha sido un placer compartir tanto contigo en el EABE. Ya te admiraba antes, pero te admiro mucho más ahora, porque eres una persona encantadora.
Minipunk: Ya sabes, apúntate al EABE13 en Algeciras el año que viene.
Juanma: este año no podía faltar, así que me planté allí con la mente abierta y muchas gans de aprender. Estoy muy contento de los resultados. Y la comida con vosotros fue uno de los momentos fuertes del EABE, de verdad.