miércoles, 20 de octubre de 2010

Los versos de Miguel Hernández inundan la Red

Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de Miguel Hernández, poeta al que hemos ido recordando en Internet con numerosas actividades. Hagamos que la Red se inunde con sus versos.
Durante el curso pasa
do hemos venido desarrollando una serie de actividades en torno al poeta en el IES V Centenario. La primera de ellas fue un recital poético, durante la semana cultural, en el que alumnos y profesores leyeron varios poemas de Miguel Hernández, escucharon canciones de Joan Manuel Serrat sobre versos del porta y contemplaron algunas fotografías del autor. Aquí podéis ver un vídeo resumen de la actividad, publicado en su momento en La V noticia:



Para esta misma actividad, realicé una presentación de diapositivas a base de fotografías del autor presentes en la Red:
En la pasada feria de mayo en Córdoba me agradó comprobar cómo los camareros de la caseta de Izquierda Unida y el Rincón Cubano portaban camisetas con esta imagen (que me consiguió mi amigo Juan Rivera):


Como trabajo de clase, en 4º de ESO y, sobre todo, en 2º de Bachillerato decidimos participar en la propuesta de una serie de blogueros y blogueras titulada Homenaje a Miguel Hernández. Se trataba de utilizar la herramienta Glogster para elaborar una serie de pósters digitales en torno a un poema del autor. Los distintos trabajos se publicaron en una entrada anterior así como en el sitio de los organizadores: Glogs de Bachillerato y Glogs de Educación Secundaria.
Aunque lo más importante, siempre, son los versos de Miguel Hernández, lo que nos ha unido aquí, en la Red, en forma de homenaje claramente ciudadano (como a él le hubiera gustado).
Os dejo ahora el poema que he seleccionado para la ocasión. Quizá motivado por mi futura paternidad, no deja de perseguirme la idea de cómo los tiempos, las circunstancias, pero también las personas impidieron que el poeta disfrutase del trato con sus hijos, de jugar con ellos, de educarlos, de verlos crecer en un mundo más justo. Por los versos que conocemos, da la impresión de que hubiera sido un padre atento y entregado. Sirva pues de homenaje este poema dedicado a la maternidad.


19 DE DICIEMBRE DE 1937

Desde que el alba quiso ser alba, toda eres
madre. Quiso la luna profundamente llena.
En tu dolor lunar he visto dos mujeres,
y un removido abismo bajo una luz serena.

¡Qué olor a madreselva desgarrada y hendida!
¡Qué exaltación de labios y honduras generosas!
Bajo las huecas ropas aleteó la vida,
y se sintieron vivas bruscamente las cosas.

Eres más clara. Eres más tierna. Eres más suave,
Ardes y te consumes con más recogimiento.
El nuevo amor te inspira la levedad del ave
y ocupa los caminos pausados de tu aliento.

Ríe, porque eres madre con luna. Así lo expresa
tu palidez rendida de recorrer lo rojo;
y ese cerezo exhausto que en tu corazón pesa,
y el ascua repentina que te agiganta el ojo.

Ríe, que todo ríe; que todo es madre leve.
Profundidad del mundo sobre el que te has quedado
sumiéndose y ahondándote mientras la luna mueve,
igual que tú, su hermosa cabeza hacia otro lado.

Nunca tan parecida tu frente al primer cielo.
Todo lo abres, todo lo alegras, madre, aurora.
Vienen rodando el hijo y el sol. Arcos de anhelo
te impulsan. Eres madre. Sonríe. Ríe. Llora.