jueves, 5 de noviembre de 2009

Ágora

¿Sabéis qué era el ágora?
¿Algun@ sabe decirme si es una palabra masculina o femenina?
Espero que, entre risa y risa, prestarais atención a la película y tengáis ahora algo que decir sobre ella. Porque de eso se trata esta actividad: tenéis que escribir un post con un comentario sobre la película que vimos el otro día. Podéis hacer tanto una crítica de tipo cinematográfico como expresar vuestras opiniones sobre la forma de presentar al personaje de Hipatia de Alejandría, o, si queréis, escribir un texto sobre los fanatismos de todo tipo, no sólo religiosos.
Sí es importante, como siempre, que añadáis alguna fotografía e indiquéis su procedencia, y que el texto esté lo suficientemente argumentado, es decir, que añadáis razones para apoyar vuestras opiniones.
















Fotografía de
www.elmulticine.com

Mi comentario


Las películas de Alejandro Amenábar suelen flaquear en el guión. También en esta hay momentos en que se enlentece tanto la acción que el espectador llega a desconectarse. Entre la primera y segunda parte baja el ritmo en exceso y le cuesta mucho trabajo volver a arrancar y acercarse al clímax que había conseguido con la destrucción de la biblioteca.
La película, pues, está más pendiente de la consecución de determinados efectos, de la explicación de determinados símbolos, del desarrollo de la tesis ideológica, que de la necesaria continuidad de la historia que se está contando. Faltan datos importantes, por ejemplo, sobre la historia de Alejandría (la biblioteca que aparece en la película no es la Gran Biblioteca, incendiada varias veces -la primera por Julio César- y ya en desuso en estas fechas, sino el Serapeo, una biblioteca menor) y la intriga científica que mueve a la protagonista no se corresponde con los conocimientos de la época.
Por lo demás, la fotografía es bellísima (aunque la cámara a menudo se mueve demasiado rápido y no permite enfocar siempre con nitidez), la escenografía es apropiada al espectáculo y la interpretación de la protagonista (Rachel Weisz) está muy por encima de la de sus acompañantes.