martes, 17 de mayo de 2011

Segunda etapa de mi camino hacia el #EABE11 (que no me llevará a Casares)

En la entrada anterior se me olvidó hacer referencia a la brecha digital que sufre gran parte del alumnado en la Educación de Adultos, en muchos casos brecha generacional, pero también social y cultural.  En los niveles inferiores es imprescindible intentar suplir estas carencias con las cuestiones más sencillas: navegar, crear una cuenta de correo, escribir un correo, adjuntar un archivo a un correo, pegar una foto en un documento de texto, … En otros niveles hemos podido crear blogs, comentarlos, participar en foros, etc. Se trata siempre de un trabajo que agradecen enormemente (aunque, curiosamente, no lo entienden como aquello que hay que aprender en la escuela, que en su opinión debe estar más apegada al papel y el bolígrafo). Cuando acaban  el curso suelen ser poseedores de una serie de capacidades de uso de las TIC que no sospechaban al comenzarlo y que, en muchos casos, les ha llevado a adquirir su primer ordenador.
Pero quería dedicar esta segunda etapa de mi camino (lleno de lestrigones y cíclopes y de la cólera del feroz Posidón) a los Proyectos Integrados de 4º de ESO y 1º de Bachillerato. Según el currículo de la ESO en Andalucía, se trata de una asignatura optativa “de carácter práctico que se orientará a completar la madurez y el desarrollo personal del alumnado a través de actividades de carácter eminentemente prácticas, basadas en la experimentación y el análisis de los resultados y en la búsqueda y tratamiento de la información obtenida desde diversas fuentes”. Claramente encaminada, por tanto, a la consecución de las competencias básicas y al trabajo con elementos de la realidad más inmediata.
Para un empeño de esta enjundia, sin embargo, se reserva en el horario semanal de ESO y Bachillerato sólo una hora.
En el Departamento tenemos enfocado estos proyectos hacia los medios de comunicación y la comunicación audiovisual, y ofertamos, según la disponibilidad horaria, dos o tres líneas temáticas.  En mi caso he ofertado el trabajo con blogs y su relación con la prensa digital y el llamado periodismo ciudadano.
La programación se ha articulado en dos grandes bloques. En el primero, los alumnos han creado sus propios blogs para publicar noticias y opiniones sobre lo que ocurre en su entorno más inmediato: el instituto, el barrio o, como mucho, la ciudad en la que viven. Al mismo tiempo, he creado un blog (Blogosferita V Centenario) que se nutre de las entradas de los blogs de los alumnos, con la idea de resaltar con su inclusión en él los buenos modelos de los resultados que se pretenden conseguir. También creamos una cuenta de Twitter asociada a este blog (@blogosferita) que no hemos podido utilizar didácticamente porque en el centro está bloqueada esta red social (sin comentarios).
Para el segundo aspecto del programa estamos construyendo un wiki llamado Periodistas digitales. Ahora explico en qué consiste; antes, una digresión. Soy un enamorado de los wikis. Me parece la herramienta más adecuada para la mayoría de proyectos que pueden desarrollarse en el aula. Valoro de ella su horizontalidad, la facilidad de uso, la incorporación de foros de discusión, la inclusión de multimedia (fotografía, audio, video, presentaciones). Entre sus defectos, su aspecto tosco, la poca variedad del editor, la dificultad de editar páginas al mismo tiempo. Pero es un lugar de la red que nos permite tener agrupados y ordenados una serie importante de enlaces y contenidos que, de otro modo, sería difícil controlar. En mi Memoria de Máster estudié más en profundidad los usos educativos de los wikis.
En el wiki se han situado enlaces a periódicos digitales, a blogs de periodistas de opinión, a textos sobre el periodismo ciudadano, a poner de manifiesto la manipulación informativa o a dar algunas pinceladas sobre redes sociales y el periodismo que viene. Y se han elaborado una serie de tareas que buscaban acotar el campo de actuación (análisis de prensa digital, análisis de blogs periodísticos de opinión, comentario en blogs y normas de participación), estimular el uso del blog personal como herramienta de información y opinión sobre la realidad más inmediata y preparar la creación de revistas digitales de temas variados.
Para las revistas digitales estamos usando Openzine (conocida a través de @altruista y @SilviaGongo). Es una herramienta gratuita (aunque actualmente es de pago) que permite crear revistas digitales insertando texto, fotografía y vídeo. Los resultados del trabajo con Openzine están apareciendo aquí, aunque las revistas están aún en construcción.
También pretendo realizar una entrevista (posiblemente a través de Skype) a una joven bloguera, Elisabet Fonts (@elifonts_g), estudiante de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Vic y creadora de Applicamos, un blog dedicado a la tecnología en multiples facetas: educación, redes sociales, aplicaciones para dispositivos móviles, libros digitales, etc.
Dentro de las actividades surgidas desde esta asignatura está también el lipdub del IES V Centenario, del que he hablado en otras ocasiones ( I, II, III y IV).
Unas notas sobre evaluación
En Secundaria, el instrumento más utilizado es el “ojímetro”, método infalible que clasifica a los alumnos, tan sólo a partir de un examen, en sobresalientes, notables, suficientes o insuficientes. El resultado del ojímetro puede ser modificado levemente hacia arriba (pero normalmente hacia abajo) por el trabajo realizado por el alumno durante todo el trimestre, que consigue, en el mejor de los casos, arañar unas décimas a la benevolencia del profesor.
Una evolución de este sistema consiste en aplicar el ojímetro a distintos instrumentos de evaluación que se ponderan y tienen en cuenta para el cálculo de la calificación final (que es lo importante): exámenes (con gran peso en la nota final), asistencia, lectura, actitud, cuaderno, actividades de clase, etc., que se evalúan a ojímetro cada una de ellas.  Aunque este sistema no deja la calificación exclusivamente en manos de un examen trimestral, la verdad es que la calificación final no suele variar con respecto al modelo anterior, todo lo más en el número de decimales.
Ahora ya sin bromas. Desde hace dos cursos intento utilizar otras formas de evaluación, en especial para las actividades mediadas por las TIC. Así, para la evaluación de presentaciones orales, trabajo con blogs personales, con wikis, etc. he llegado a la utilización de rúbricas o plantillas de evaluación. La rúbrica tiene la ventaja de conducir desde el principio el aprendizaje del alumno. Este sabe siempre lo que el profesor espera conseguir, lo que hará que un trabajo alcance la máxima calificación. Incluso se le aportarán modelos de actividades bien resueltas. La desventaja principal de la rúbrica es limitar, de algún modo, la creatividad del alumno, reconducido a los descriptores de excelencia o a los modelos propuestos. En la situación actual de la Secundaria y el Bachillerato, su empleo tiene más virtudes que defectos. Aquí os dejo una rúbrica para la evaluación de un wiki de literatura española.
A raíz de la entrada de Fernando Trujillo (@ftsaez) sobre evaluación en Educacontic, estoy inmerso en el proceso de añadir también la autoevaluación y la coevaluación. Para la autoevaluación estamos utilizando el blog personal de los alumnos así como un cuestionario de autoevaluación elaborado con Google Docs (levemente modificado de este de @lourdesdomenech), que proporciona también estadísticas con los datos aportados. Esta participación del alumno en su propia evaluación, superada la sorpresa inicial (no están acostumbrados a que se les pregunte sobre el tema, mucho menos a reflexionar sobre lo aprendido), ha sido valorada muy positivamente. Como profesor, me ha supuesto comprobar hasta qué punto el alumno se siente competente, sabe lo que tiene que aprender y está de acuerdo con la propuesta del profesor. Google Docs realiza además todo el trabajo de recogida de la información y elabora diagramas con las estadísticas.
Entre mis planes para este tercer trimestre está incorporar algún elemento de evaluación entre iguales. Creo que puede ser muy formativo conocer qué opinan los compañeros sobre el trabajo realizado y atender a las recomendaciones que puedan hacer. Así mismo, la necesidad de evaluar el trabajo de los compañeros hace que el alumno se ponga en el papel del profesor como valorador del trabajo realizado.
Dentro del apartado de evaluación de las lecturas propuestas, a pesar de que en este curso no han sido muchas, he comenzado a experimentar con otras formas de evaluación distintas a los exámenes (hay una propuesta en la red de #lecturassinexamenes que pretende profundizar en la lectura placentera). En el Bachillerato de Adultos hemos intentado abrir camino a esta manera de pensar tras la lectura del Lazarillo de Tormes, mediante la proyección de una presentación de diapositivas con citas de la obra que provocaban diversos comentarios entre los lectores, contribuyendo así colaborativamente a la creación de un sentido de la novela picaresca. Os dejo aquí la presentación:

Por las peculiaridades de las materias que me han sido asignadas este curso, nos ha sido imposible participar en proyectos colaborativos de Lengua Castellana y Literatura como el Poemario colectivo “Poesía eres tú” o “Callejeros literarios”, aunque sí lo hicimos en otros menos trabajosos como Los versos de Miguel Hernández inundan la red o, el año anterior, en el Homenaje a Miguel Hernández. Este tipo de proyectos consigue la participación de alumnado de diversos lugares del país en un empeño común y son muy útiles para el abordaje de contenidos curriculares de Literatura Española desde las nuevas tecnologías y con una visión muy cercana e inmediata.
Y también se me ha quedado este curso en el tintero uno de los proyectos más atrevidos, que ya comenté con @yalocin en Málaga este verano: la intención de utilizar redes sociales para el desarrollo de contenidos curriculares. Para el próximo curso espero atreverme a llevarlo a cabo, Su título, “La Generación del 27 se encuentra en Facebook” (o “REDsidencia de estudiantes”).
Por qué no iré a Casares
Como reza el título de estas entradas, no podré estar en Casares. Trabajo el viernes por la tarde (la enseñanza de adultos es así), aunque la razón principal es mi hijo de tres meses, que no creo adecuado dejar exclusivamente al cuidado de la madre tanto tiempo. Ya os seguiré desde casa. Por eso quería aportar ahora mi granito de arena.
Y empezar a caminar hacia el EABE 12.


6 comentarios:

José L. Castillo Chaves dijo...

Pues.... Felicidades!!!! Creo que está muy bien contado y es muy inspirador. A mí hay cosas que me valen mucho, de lo que tú indicas.

Lo que siento es tener que esperar al EABE12 para poder comentar de modo presencial todo lo que se me ocurre y todo lo que me aportas! :)

Pero, mientras, nos vemos en la red.

¡Seguimos!

Nacho Gallardo dijo...

Gracias, José Luis. Como dije en la entrada anterior, han nacido de tu propuesta de explicar el camino que estábamos realizando. Quería haberlo hecho antes y ha sido ahora, con la efervescencia de la inminente cita, cuando me he decidido a hacerlo, con el fin de aportar lo poco o lo mucho que pueda.
Yo también lamento mi inasistencia a Casares, porque la palabra hablada vuela más rápida y la interacción nos hace más sabos. Pero no faltaré desde esta tecnología que nos permite estar en contacto.
¡Claro que seguimos!

Alberto G. dijo...

He llegado hace muy poco a tu blog y me ha parecido muy interesante todo lo que has dicho en esta entrada y la anterior. Me parece tremendamente gratificante conocer las experiencias docentes de otros profesores porque me permiten ampliar miras, conocer nuevas formas de enfocar la docencia y aprendo muchísimo. Me ha gustado especialmente la parte en la que hablas de la evaluación y la importancia de la autoevaluación, y los formularios de Google docs son una herramienta muy apropiada.
Gracias por hacernos partícipes de tus experiencias y por nombrar la campaña #lecturassinexamen. Un saludo

Nacho Gallardo dijo...

Gracias, Albertyo, por tu comentario. Yo también hace poco que conozco tu blog y tengoi que decir lo kismo de ti: que me aporta mucho, especialmente en el ámbito de nuestra actividad de profesores de lengua, tan necesitada de innovación y, al mismo tiempo, de rigor.
La evaluación es una de mis preocupaciones actuales. Creo que si hacemos una verdadera evaluación los alumnos serán más capaces de alcanzar lo que requerimos de ellos y nosotros también más coherentes a la hora de ayudar en la construcción de sus aprendizajes. Es evidente que la lectura es una de las actividades que debemos revisar. La forma que tengamos de evaluarla tendrá mucho que ver con la forma de leer de nuestros alumnos. Iniciativas como las quew prropones, juntos con otros compañero, me parecen modelos importantes que seguir. Y me ratifican que no estoy solo en esta tarea y, sobre todo, que todos no podemos estar equivocados.

Daniel Jiménez dijo...

Muy certero en lo que cuentas sobre la evaluación, o mejor, la no-evaluación.

Sobre las rúbricas me gustaría apuntarte una idea para hacerlas más flexibles. En un curso me propusieron una rúbrica y también la posibilidad de añadir bandas si no me satisfacía ninguna o de reescribir los descriptores de alguna banda para que se adaptaran mejor a la visión del alumno.

Un saludo.

Nacho Gallardo dijo...

Hola, Daniel. Gracias por encontrarme, por pasarte por aquí y dejar tu comentario. Lo que propones par las rúbricas parece muy interesante. Espero que sigamos compartiendo muchas cosas a partir de ahora.