Mostrando entradas con la etiqueta lengua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lengua. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de marzo de 2015

Hace un año en Sevilla...

El día 22 de marzo, hace ahora un año, tuvo lugar el I Encuentro de Docentes de Lenguas en Secundaria. En este año de conmemoraciones cervantinas cobran más sentido que nunca aventuras quijotescas como esta. 

La idea del Encuentro, que reunió a 110 profesionales de la enseñanza para reflexionar, compartir y aprender de manera colaborativa, comenzó como una charla de café, una de esas charlas sin mayor trascendencia en la que se apuntan ideas, se esbozan proyectos, se avistan nuevos caminos… 
En el transcurso apareció la Red: los documentos compartidos, el intercambio interminable de correos, las vídeo conferencias nocturnas, las herramientas de difusión, los materiales de trabajo… Todo surgió casi sin darnos cuenta, movidos por el entusiasmo y el reto de poner en marcha una idea, un proyecto. 

Después apareció la gente, los asistentes, todos vosotros que comenzasteis a apuntaros y a inscribiros mientras nuestro asombro crecía ante el número de personas dispuestas a participar: 50, 70, 90, 110...

Y, por último, llegó el día... Un día de la recién estrenada primavera sevillana (aunque llovió por la mañana para confirmar aquello de que la lluvia en Sevilla es una maravilla…) y primero fue la recepción de los asistentes, con la ayuda de un grupo de alumnos de 1º de la ESO que actuaron de embajadores de su centro; y después la charla de Felipe Zayas, que nos hizo un magistral recorrido para llevarnos desde donde estuvimos a donde estamos en cuestión de enseñanza de las lenguas (cuánto camino recorrido…); y después los grupos de trabajo, trabajando entre iguales acerca de puntos calientes de las materias lingüísticas: educación literaria, lengua escrita, metodología, lengua oral, reflexión sobre la lengua…, revisando problemas, compartiendo dudas y buscando alternativas, ideas, mejoras… 

Y luego la comida, ocasión impagable para conocer a tantos compañeros de comentarios en la red, para ampliar horizontes e ir consolidando ese claustro virtual que conformamos entre todos; y luego los talleres y las comunicaciones, momento de conocer de primera mano las buenas prácticas que se hacen en torno a la enseñanza de las Lenguas en diferentes lugares y en diferentes situaciones. Y, para finalizar, ya al borde de la extenuación, las conclusiones de los grupos de trabajo y el cierre, una marea azul de ideas, sentimientos y sensaciones que se habían ido fraguando a lo largo de una jornada intensa e inolvidable. 

Con las escasas fuerzas que nos quedaban, vino la cena y el último momento de charla distendida, de encuentro entre profesionales que se encuentran y se reúnen porque sí, sin que lo mande ni la dirección, ni la inspección; que se reúnen porque saben que la reflexión compartida es un camino seguro para la mejora. Nosotros lo vivimos así... 

En fin, un Encuentro que dejó con ganas a los asistentes y con más ganas a los que no pudieron asistir… Así que, con esta crónica melancólica del año pasado, os queremos comunicar que tenemos algunas noticias sobre el II Encuentro de Docentes de Lenguas que nos llevan a pensar que pueda celebrarse tras el verano, en una ciudad quijotesca, donde esperamos volver a encontrar a todos los que lo hicisteis posible.

jueves, 24 de mayo de 2012

2º de Bachillerato: Evaluación y conclusiones

Ahora que llega a su fin el curso 2º de Bachillerato parece el momento oportuno para evaluar el funcionamiento de la propuesta que habíamos hecho para este año y que ya explicamos en otra entrada de este blog. Para ello hemos elaborado un cuestionario de evaluación y vamos a comentar ahora los resultados obtenidos.

La mayoría de las preguntas consistían en calificar de 1 a 5 distintas afirmaciones. Para comentarlas, consideraré que el alumnado muestra su acuerdo con las calificaciones 4 y 5 y, entre paréntesis, aparecerá la calificación media. 

Sobre la propuesta metodológica

El 94 % de los alumnos (4,27) considera un acierto la división de las tres clases semanales de la asignatura en comentario de texto, lengua y literatura, pues reproduce las partes en que se divide la PAU. Como ya dijimos, esta división pretendía introducir el comentario crítico de textos en la práctica semanal de la asignatura en virtud de la importancia que tiene en la PAU (60% de la calificación final) y asignaba idénticos tiempos a los contenidos de lengua española y literatura.

Sobre los comentarios de texto

Sólo un 44 % del alumnado (3,33) considera suficientes los comentarios de texto propuestos durante el curso. En un principio, la propuesta consistía en elaborar previamente y exponer en clase (por parejas) comentarios a distintos textos propuestos (veintidós en el curso, además de los que propusieron en los seis exámenes del curso), lo que servía para realizar una corrección general, válida para toda la clase. Sin embargo, entre los motivos esgrimidos para esta escasa puntuación se solicitan más correcciones por parte del profesor (tanto orales como escritas) así como más trabajo individual sobre distintos textos.

Creo que la propuesta de textos ha sido suficiente y abarcaba la totalidad de los textos susceptibles de aparecer en la PAU. Sin embargo, reconozco que no ha funcionado como esperaba, ya que una gran parte de su eficacia se había dejado en manos de la autonomía del trabajo y del aprendizaje y eso, en un curso tan exigente como este de bachillerato, ha podido desviar parte del tiempo para dedicarlo a otras asignaturas. Por poner un ejemplo, algunas exposiciones orales de los comentarios se hacían sobre textos que el resto de la clase no había leído ni intentado comentar, por lo que las correcciones que pudiera hacer el profesor servían a muy pocos.

Para el 44 % (3,5) exponer oralmente los comentarios de texto les ha ayudado a hacerlos mejor en los exámenes, y para el 56 % (3,77) ha supuesto mejorar la forma de hablar en público. Para el 77 % (4,05) preparar el comentario con tranquilidad le ha supuesto profundizar más en los textos, actividad claramente beneficiosa cuando se trataba de obras de lectura obligatoria.

Como propuesta de mejora estaría la confección de un calendario más exigente que limitase en parte la autonomía del trabajo con los textos, con el fin de asegurar un mínimo de textos comentados previos a cada examen.

Sobre los temas de Literatura

Los temas de literatura española que se han ido colgando en el wiki de la asignatura se consideran de una extensión adecuada para responder con ellos a las preguntas de los exámenes por un 84 % del alumnado (3,94). Sin embargo, un 55 % (3,38) ha echado de menos más explicaciones del profesor sobre los distintos periodos literarios (al parecer, porque los temas resumidos se apreciaban como algo descontextualizado y, a menudo, de desarrollo confuso) y un 34 % hubiera deseado leer más textos literarios en clase (3,22).

Las secuencias didácticas REDsidencia de Estudiantes y PrensaV han parecido "atractivas y apropiadas para el curso" al 78 % de los alumnos y alumnas (3,83).

En este apartado veo necesario revisar el temario elaborado y mejorarlo o completarlo con otros textos distintos, así como realizar mapas conceptuales que engloben los diferentes periodos y autores con idea de evitar las discontinuidades que se dan entre unos temas y otros (la ponencia de la PAU fracciona la literatura española del siglo XX en tres periodos, a partir de los años 1939 y 1970, y en los tres géneros literarios principales, lo que produce esas desconexiones).

Sobre las lecturas obligatorias

El 83 % del alumnado dice haber leído todos los libros de lectura obligatoria y sólo el 17 % reconoce que ha dejado de leer algún título. Mucho se puede debatir sobre la idoneidad o no de que las lecturas sean obligatorias y sobre la elección de determinados títulos, pero no es este el lugar. Entiendo que la ponencia de la PAU deba seleccionar algunos textos comunes con la intención de unificar el trabajo de los centros ante la prueba. De hecho, es de ahí de donde surge la auténtica obligatoriedad, que he pretendido que fuera más una elección personal que otra cosa. Es decir, que para afrontar con una mayor seguridad y grado de conocimiento la PAU el alumnado debe haber leído y comprendido estas obras literarias.

Por tanto, he creído suficiente la exigencia de la ponencia y no he querido programar actividades que, como los exámenes de lectura, no contribuyen directamente a una mejor comprensión del texto literario. De hecho, las actividades programadas en torno a la lectura de los textos han sido valoradas positivamente por un 95 % del alumnado (4,61), que rechaza rotundamente los controles de lectura: sólo un 17 % los prefiere (1,83) sobre otras actividades de tipo más creativo.

Sobre los exámenes

Siempre me he preguntado en base a qué criterios selecciona el alumnado la opción, de las dos posibles en la PAU, que va a contestar. Pues bien, lo he preguntado en el cuestionario y resulta que deciden primero en función del texto que tienen que comentar (opina así un 61 %, frente a un 33 % que lo hace por la pregunta teórica), después se fijan en la pregunta de teoría (61 %) y, por último, en la cuestión de lengua española o análisis sintáctico (89 %).

Los exámenes a los que han tenido que enfrentarse les han parecido de una dificultad media al 62 % del alumnado.

Sobre la evaluación y la calificación

Un 67 % (3,72) se ha mostrado conforme con la ponderación de cada una de las partes que han contribuido al cálculo de la calificación final: exámenes (70 %), comentarios de texto (10 %), literatura (10 %) y lecturas obligatorias (10 %); aunque sólo un 39 % (3,16) está satisfecho con la calificación obtenida y, de los que no lo están, la mayoría cree merecer una mejor calificación a la vista del trabajo que han venido desarrollando durante el curso.

Entre las novedades introducidas en la evaluación, un 83 % (4,16) valora positivamente su participación tanto en la propia evaluación (4,16) como en la evaluación de sus iguales (4,05).
Todo el grupo valora muy positivamente (4,83) tener a su disposición permanente la hoja de calificaciones. En esta ocasión se trataba de una hoja de cálculo de Google Docs publicada en la web, que estaba adaptada de esta plantilla de @jjdeharo.

Tres aspectos positivos

El cuestionario se cerraba con dos preguntas de respuesta libre en las que se pedía que indicasen tres aspectos positivos y tres negativos del curso.

Entre los aspectos positivos que ha resultado muy gratificante descubrir que han encontrado especialmente amenas y dinámicas las clases, algo impensable a priori con un grupo de ciencias y con una asignatura a veces difícil como esta. Creo que este dinamismo se basa en dos de los pilares sobre los que he querido basar la propuesta y que ellos y ellas también valoran positivamente: la exposición oral de los comentarios de texto y las secuencias didácticas con metodología PBL. En la misma línea de aceptación se encuentra el trabajo con los libros de lectura obligatoria, "que nos permitía leerlos con más tranquilidad y sin el estrés de tener un examen sobre el libro".

También indican como elementos positivos la organización de las clases, la estructura de los exámenes (similar a la PAU, incluso con dos opciones), el wiki con todo el material del curso o la publicación de las calificaciones.

Me ha sorprendido comprobar cómo muchas respuestas hacen referencia a la mejora del ambiente de clase, la interacción entre compañeros y compañeras, el fortalecimiento de los lazos y redes entre el alumnado, como resultado que se desprende del uso de esta metodología (aunque no buscado en un principio, sólo como estrategia didáctica).

Tres aspectos negativos

Siempre se echa en falta más tiempo para profundizar y, especialmente, más explicaciones. En el caso de la literatura, esta ausencia se transforma en falta de motivación para estudiar los temas, que, como ya dijimos antes, se descontextualizan y desconectan. Es una de las cuestiones que necesita de una mejor planificación para cursos venideros.

Lo mismo ocurre con los análisis sintácticos, muy complejos, de oraciones extraídas de los textos que se comentan y, por ello, ejemplos de la lengua real. Tampoco son suficientes las explicaciones que, irremediablemente, no pueden abarcar todos los casos y posibilidades.

Un caso parecido es el de los comentarios de texto: también parecen pocos para una parte del alumnado y, sobre todo, se echa en falta una receta para enfrentarse al comentario de cualquier texto posible.

En los tres casos se trata de falta de tiempo. Tres horas semanales son insuficientes para el currículo y la preparación de la PAU y el profesor tiene que optar por emplearlo en unas u otras actividades, que el alumnado puede no considerar las más adecuadas. En este sentido, hay dos encuestados que critican el empleo de este tiempo escaso en actividades que consideran "más adecuadas [...] para algún curso inferior", tiempo que se debía haber empleado "para prepararnos para selectividad". También hay quien lamenta un excesivo uso de las TIC.

Algunos entrevistados consideran difíciles los exámenes, duras las correcciones, oscuros los criterios de evaluación y "quisquilloso" al profesor a la hora de corregir.

En una última entrada comentaré las califiaciones obtenidas durante el curso y en la PAU de junio e intentaré extraer conclusiones de ello. 

lunes, 7 de mayo de 2012

El masculino puede ser sexista

En los últimos meses se ha avivado la polémica sobre el sexismo de la lengua española. El informe, para algunas (y algunos) panfleto, de Ignacio Bosque, reconocido gramático de la Real Academia Española, ha sido tomado como la posición oficial de esta institución en este tema y, por tanto, ha recibido no menos sesudas réplicas en todo tipo de formatos.

No pretendo tratar aquí profundamente mis ideas sobre el tema, aunque sí me gustaría dejar claras una serie de premisas:
  • En una sociedad que aún discrimina por múltiples razones (entre ellas el sexo o género), todas las iniciativas que tiendan a extender una igualdad real entre todo tipo de personas goza, de antemano, de mi simpatía y, muy posiblemente, de mi apoyo.
  • Como estudioso de la lengua, sé que los individuos difícilmente podemos modificar en unos pocos años usos lingüísticos establecidos durante cientos de ellos; pero también sé que la lengua es un organismo vivo y cambiante que refleja los usos sociales y la ideología de quienes la hablamos.
  • En el momento actual, sin necesidad de violentar la sintaxis ni la morfología, existen procedimientos suficientes para visibilizar a todas y a todos, aunque en determinados contextos siga siendo necesario utilizar recursos poco económicos en virtud del beneficio que se pudiera obtener (por ejemplo, en educación).
Sirva esta introducción para ubicar mi postura ante las actividades que os quieto comentar. Aparecen en el libro de Lengua Castellana y Literatura para 1º de ESO de la editorial Anaya, escrito por Salvador Gutiérrez, Desirée Pérez y Joaquín Serrano y publicado en 2011.
En un taller de escritura sobre la entrevista, se proponen actividades de vocabulario relacionadas con las profesiones (página 160), ya que muchas de las personas interesantes que podemos entrevistar lo son en virtud de la profesión que ejercen. Pues bien, todas las profesiones propuestas aparecen, bien en masculino (locutor, maquillador, presentar, mezclador de sonido, redactor, fotógrafo, programador informático, diseñador gráfico, enfermero, costurero, cardiólogo, entrenador, diseñador, arquitecto, cirujano, sastre, profesor, zoólogo, carpintero, juez, agricultor), bien son sustantivos comunes en cuanto al género (cámara de televisión, periodista, anestesista, masajista, modelo, alpinista, escayolista, pediatra). Como se puede percibir, hasta las actividades más tradicionalmente desempeñadas por mujeres aparecen como masculinas (maquillador, costurero, enfermero).

Creo que debemos denunciar que siguen publicándose ejercicios de este tipo, que hacen un flaco favor a la causa de la igualdad real de género y que se esconden tras una concepción falsa de lo que es en español el masculino como elemento no marcado. El masculino, en estos casos, marca y, en las conciencias de nuestras alumnas y alumnos, marca permanentemente. Pero no me atrevo a decir que el español sea machista, aunque sí propongo que desterremos el uso machista del español.

Desde nuestras clases de lengua podemos tener especial cuidado en los textos que se seleccionan, en las oraciones que se analizan, en los autores y autoras que se estudian o que se esconden. Aprovechar nuestros conocimientos de la lengua para hacer visible a quienes deban ser visibles en cada contexto. Cambiar el currículo oculto actual por otro creado de nueva planta y sesgado a favor de la igualdad real.

Propongo que publiquemos en nuestros blogs cómo enfrentamos en clase este tema y difundamos las entradas en Twitter con el hashtag #lenguaNOsexista.

domingo, 4 de marzo de 2012

Una propuesta metodológica para Lengua Castellana y Literatura en Bachillerato

Todos los que alguna vez nos hemos encargado de Lengua Castellana y Literatura en 2º de Bachillerato hemos sentido el desasosiego que ello provoca. No por otra razón es un curso que muchos compañeros y compañeras no se deciden a asumir.

La sensación viene del desencuentro que se produce, en muchos casos, entre el currículo de la asignatura y la estructura del la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de Comentario de Texto. En Andalucía, la prueba consta de dos opciones distintas articuladas en tres partes:
  • Un comentario de texto que supone 6 puntos de la calificación. Con este ejercicio se pretende que el alumno muestre su madurez a la hora de enfrentarse a un texto de distintas tipologías. Debe ser capaz de explicar la organización de ideas del texto, determinar su tema, elaborar un breve resumen del texto y escribir un comentario crítico del contenido desplegado por el autor. El texto puede ser un artículo periodístico de opinión o un fragmento de alguna de las lecturas obligatorias propuestas por la ponencia (para este curso, la proporción es de cuatro textos periodísticos por ocho textos literarios, de los que se seleccionan dos para la prueba de junio y dos para la de septiembre).
  • Una cuestión de algún aspecto lingüístico presente en el texto: sintaxis de algún fragmento, perífrasis verbales, mecanismos de formación de palabras, aspectos morfológicos, sinónimos y antónimos, etc.
  • Una pregunta de desarrollo sobre un tema de Literatura del siglo XX, sobre géneros literarios o sobre textos periodísticos.
En cambio, el currículo de la materia para este nivel no incluye expresamente el comentario crítico de textos y sí la sintaxis de la oración compuesta, la literatura española e hispanoamericana del siglo XX y la tipología textual (textos periodísticos, jurídicos, humanísticos, científicos, publicitarios, literarios, etc.).

Es el profesor quien, a la hora de plantearse el trabajo del curso, debe inclinarse bien por el desarrollo estricto del currículo, bien por la preparación de la PAU, bien por una postura intermedia (que suele ser lo más frecuente). A su vez, los alumnos presionan para obtener una buena calificación durante el curso y afrontar la PAU con las mayores garantías de éxito.

¿Dónde queda, en esta encrucijada de intereses y ambiciones, el lugar para el aprendizaje? ¿Qué competencias pueden desarrollarse en esta situación que permitan, por un lado, alcanzar calificaciones más altas y, por otro, afrontar en mejores condiciones el futuro universitario y laboral?

Creo que ser profesor consiste, fundamentalmente, en tomar estas decisiones en torno al currículo y a la metodología que influyan de manera provechosa en el alumnado, y es una responsabilidad que no rehúyo. A la hora de decidir he tenido especialmente en cuenta que se trata de un grupo de formado por alumnos y alumnas de las opciones de ciencias (Ciencias de la Salud y Tecnología), por lo que el interés por los contenidos lingüísticos y literarios es más bien escaso. Así que mi elección ha sido preparar la PAU a la vez que mejoraba tanto sus destrezas comunicativas y expresivas así como su educación literaria. De modo que mi planteamiento de la asignatura para este curso ha supuesto:
  • Asumir el formato de la PAU para los exámenes de la asignatura, tanto en estructura como en duración (una hora y media). Todos los exámenes del curso constarán, pues, de un comentario de textos, una cuestión lingüística sobre el texto y una pregunta de desarrollo sobre literatura. Los criterios de calificación serán los mismos que los establecidos para la PAU. La consecuencia de esta decisión es que los alumnos son conscientes de que se están preparando para la PAU y, en cierta medida, desaparece la ansiedad que les produce la prueba a la vez que se muestran conformes con el planteamiento de la asignatura.
  • Organizar el tiempo en el aula (tres horas semanales) de la misma forma que la prueba: una hora para comentario de texto, una hora para lengua española y otra hora para literatura española. La hora semanal de comentario de texto también reduce dicha ansiedad ante la PAU y ante los exámenes trimestrales.
  • Organizar los materiales del curso en un wiki (inspirado en este otro de @jmesa65), donde incluir material referente a la PAU, indicaciones para los comentarios críticos de texto, el temario de literatura española y enlaces a materiales de lengua española. También para disponer de un sitio web donde compartir las producciones de los alumnos y alumnas.
  • Ponderar la calificación de la asignatura otorgando un 70% a dos exámenes trimestrales y un 30%, en tres partes iguales, a ejercicios de comentario de texto, literatura y lectura de  obras propuestas por la ponencia de la PAU. Incluir en la calificación el trabajo diario en diversos aspectos de la asignatura pretende, por un lado, elevar las calificaciones medias de la asignatura (algo con lo que están siempre de acuerdo los alumnos de este nivel) y, por otro, incentivar el trabajo constante. 
Conocer todos estos datos ha supuesto para los alumnos una gran tranquilidad. Desde un principio sabían las fechas de los exámenes, el tipo de texto que tendrían que comentar, las cuestiones lingüísticas que se podían preguntar y los temas de literatura asignados a cada examen. Además, disponían de las indicaciones suficientes para conseguir la máxima calificación en las actividades que suponían el 30% de la calificación final. Y esa tranquilidad permitía que se explorasen en  clases otras posibilidades, como explicaremos ahora.

Comentario de textos

Las primeras clases las dedicamos a aclarar los aspectos relacionados con el comentario: cómo se enuncia el tema, qué condiciones debe cumplir un buen resumen, cómo explicar la estructura de un texto (en especial, la estructura del texto argumentativo), en qué consiste el comentario crítico de textos. Los distintos textos susceptibles de aparecer en la PAU se tratan a lo largo del curso siguiendo esta cronología:
  • Primer trimestre: textos periodísticos de opinión y textos literarios narrativos (San Manuel Bueno, mártir, de Unamuno).
  • Segundo trimestre: textos literarios líricos (Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, petas andaluces de la Generación del 27) y dramáticos (Bodas de sangre, de Federico García Lorca).
  • Tercer trimestre: textos literarios narrativos (Los girasoles ciegos,de Alberto Méndez; Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda) y textos periodísticos de opinión.
Por parejas, los alumnos realizan al menos una exposición oral cada trimestre de los comentarios de texto apoyándose en presentaciones que quedan a disposición del resto de compañeros en el wiki. De esta forma se trabajan especialmente el texto argumentativo y el texto expositivo, se extraen las ideas principales y secundarias, se enuncia el tema y se elabora un resumen del texto, pero también se desarrollan estrategias de elaboración de presentaciones y destrezas orales para hablar en público, aspectos todos ellos importantísimos en la enseñanza universitaria (mucho más tras la implantación del Plan Bolonia).

Literatura Española

Como ya he mencionado, la PAU sólo hace una pregunta de Literatura española e hispanoamericana del siglo XX sobre un temario preeestablecido. Se trata de una exposición necesariamente limitada de alguno de los periodos históricos de la literatura, reflejo de un aprendizaje memorístico, que da poco pie a profundizar en los aspectos más interesantes de las obras de estos periodos.
Así que he pretendido involucrar a los alumnos en la elaboración de este temario. Por parejas, han realizado resúmenes apropiados de los distintos temas y, posteriormente, exposiciones orales también apoyadas en presentaciones de diapositivas, lo que nos ha permitido disponer desde un principio de una serie de temas ya cerrados que, distribuidos a lo largo de los exámenes del curso, eran conocidos previamente por los alumnos y no necesitaban de mayores explicaciones por parte del profesor.
El tiempo así liberado se ha dedicado al desarrollo de otro tipo de actividades de acercamiento a los textos literarios propuestos por la ponencia, pero desde una pretensión de educación literaria desde los textos, no desde la historia o la crítica literaria.
Entre las actividades que estamos pudiendo desarrollar está el proyecto REDsidencia de Estudiantes (comentado en otro lugar de este blog), aún en funcionamiento y cuyas conclusiones publicaré próximamente. También está el trabajo sobre las obras literarias propuestas como lectura obligatoria por la ponencia, basado en comentarios individuales y en grupo de los textos, en guías de lectura, etc.

Lengua Española

Los contenidos de lengua española se han centrado fundamentalmente en la sintaxis de la oración compuesta y en el repaso de determinadas cuestiones de cursos anteriores susceptibles de aparecer en la PAU, siguiendo para ello las indicaciones de la ponencia. Las distintas cuestiones se van agrupando en una página del wiki y utilizamos también un wiki anterior sobre sintaxis, con suficientes enlaces a contenidos y actividades que permiten a los alumnos un trabajo autónomo en función de sus necesidades personales.
Como regla general, todos los ejercicios y actividades los hacemos sobre los mismos textos que comentamos, tal y como ocurre en la PAU, es decir, sobre muestras reales de uso de la lengua, no sobre modelos recreados por el profesor.

Primeras conclusiones

A pesar de que aún queda medio curso por delante, podemos adelantar ya algunas conclusiones de esta propuesta:
  • Se ha reducido considerablemente el nivel de ansiedad que provoca el roce entre los contenidos de la asignatura y la PAU. El conocimiento previo del contenido y estructura de los exámenes genera confianza en el alumnado.
  • Se realizan más prácticas de comentario de texto, a la vez que esto no supone una mayor carga de trabajo corrector para el profesor. Sin embargo, los alumnos dejan pasar con frecuencia la oportunidad de contrastar sus propios comentarios con los de sus compañeros o con la visión del profesor, ya que muchas de las veces no trabajan los textos de forma individual previamente a las exposiciones de los compañeros. Por tanto, hay que insistir en un mejor aprovechamiento de esta circunstancia.
  • En cuanto a las calificaciones del primer trimestre, la ponderación de las distintas actividades evaluadas ha supuesto el aprobado de varios alumnos y alumnas que no lo hubieran conseguido si sólo se hubiera evaluado a partir de exámenes; sin embargo, aún no se percibe una mejora sustancial de las notas medias del trimestre. Espero que mejoren las calificaciones finals. Aunque la verdadera piedra de toque que demostrará si estaba acertado en este planteamiento será la PAU.
  • Las cuestiones lingüísticas planteadas sobre textos reales hacen surgir muchas peculiaridades de la lengua que de otro modo no tendrían visibilidad, permitiendo así una mayor y mejor indagación sobre los usos lingüísticos y una reflexión sobre la lengua real.
  • Plantear actividades más creativas sobre literatura es ahora posible, desprendidos de la necesidad de "explicar un temario". Se puede profundizar en aspectos que antes parecían vedados, detenerse en los textos y no en la historia literaria, desmenuzar las obras y los momentos en que fueron creadas, siempre sin la sensación de "estar perdiendo el tiempo" (ni en los alumnos ni en el profesor) sino ganándoselo a la carrera de fondo que es 2º de Bachillerato.
A finales del curso, y con los datos reales en la mano (además de la opinión del alumnado) espero poder realizar un balance más preciso.

jueves, 6 de octubre de 2011

Funciones del lenguaje, modalidades oracionales: lo importante es conversar


A veces las actividades más sencillas son las más productivas.

Esta mañana, en los cursos de 2º de ESO, hemos llevado a cabo la siguiente actividad. Se trataba de conversar sobre cualquier tema con el "pie forzado" de hacerlo con oraciones y frases en alguna de las funciones del lenguaje más frecuentes: representativa, expresiva y apelativa. Un alumno comenzaba a hablar de un tema utilizando la función expresiva, por ejemplo, y los demás, por orden, seguían hablando del mismo tema alternando las tres funciones. Cuando ya habían participado todos los alumnos, alguien comenzaba un nuevo tema, y así hasta que todos eran capaces de emitir mensajes apropiados en cada una de las funciones.

Después hicimos lo mismo con las modalidades oracionales: enunciativa, interrogativa, exclamativa, dubitativa, optativa, exhortativa y de posibilidad. Como eran más las modalidades que las funciones, la conversación se hizo algo menos fluida, aunque admitía una mayor cantidad de matices.

Creo que, en líneas generales, los alumnos aprendieron a distinguir las distintas funciones y modalidades y a emitir mensajes en cada una de ellas. Lo cierto es que, de camino, pasamos un buen rato y comprobamos cómo las funciones del lenguaje y las modalidades oracionales nos sirven para explicarnos para qué hablamos y con qué intención lo hacemos, y pudimos comprobarlo sobre la lengua que realmente utilizamos. Utilizar la lengua oral ayudó a que la actividad fuera más fluida.

Os dejo una muestra de conversación, de entre las muchas que hemos mantenido esta mañana:

  • ¡Estoy embarazada! (exclamativa)
  • Quizás estás equivocada (dubitativa).
  • ¡Ojalá sea un niño! (optativa)
  • ¡Disfruta del momento! (exhortativa)
  • Es probable que tus padres no estén muy contentos (de posibilidad).
  • Criar a un niño es una responsabilidad muy grande (enunciativa).
  • ¿Quién es el padre? (interrogativa)
Y así hasta que participaban todos...

Algunas consideraciones sobre la ortografía de "nazismo"

La anécdota, contada así, tiene su gracia. Esta mañana, la profesora de PT de mi centro me contó lo que le ocurrió con un alumno. "Escribe una oración con la palabra 'nazismo'". Y el alumno escribió: "Nosostros 'nazismo' en 1997".

Después he seguido dándole vueltas al asunto y me han ido surgiendo una serie de dudas y de cuestiones relacionadas que intento aclarar aquí.

Una actividad lingüística que verse sobre la ortografía de una palabra desconocida para los alumnos posiblemente no consiga los objetivos deseados: el alumno no volverá a utilizar esa palabra que desconocía y que volverá a olvidar. En algunos casos se crea, incluso, confusión con otras palabras que sí son utilizadas, cuya ortografía, al parecer, no estaba suficientemente fijada.

Pero no es sólo la forma en que se enseña la ortografía. De hecho, una actividad lingüística que no tenga en cuenta el uso real de la lengua está abocada a ser un esfuerzo artificial e inútil. Los libros de texto están llenos de ejercicios de lengua ficticia, de textos creados para la enseñanza, carentes del espíritu vivificador de la lengua. También los profesores y profesoras de lengua somos especialistas en crear oraciones donde todo es analizado adecuadamente, oraciones que nadie dice ni escribe, que sirven para explicar el funcionamiento ¿de qué lengua?

Nos proponen que recomendemos libros de lectura que son, en verdad, ejercicios de construcción editorial más que resultado de un proceso creativo y en los que priman más los componentes de márketing que las exigencias literarias.

Atrapados entre los contenidos del currículo oficial, las propuestas predominantes en los libros de texto, el parecer de los compañeros de Departamento, la prueba de Selectividad, la gramática que los profesores de lenguas extranjeras necesitan que sus alumnos (también los nuestros) lleven preaprendida, enseñar Lengua Castellana y Literatura en España no es morir (no llega a tanto); pero muchas veces se convierte en una actividad muy difícil.

lunes, 9 de mayo de 2011

Primera etapa de mi camino hacia el #EABE11 (que no me llevará a Casares)

Creo que fue @jlcastilloch quien nos animó a que fuéramos contando lo que hacíamos este curso como preparación al encuentro personal en el EABE11, y utilizaba para ello la metáfora del camino. Como el río manriqueño, el camino tiene la claridad de la meta que se quiere alcanzar y la irrevocabilidad de la dirección de la marcha. Hay poemas preciosos, especialmente Ítaca de Kavafis, el poema XXIX de los Proverbios y Cantares de Machado o Peregrino de Luis Cernuda (ejemplo de empecinamiento orgulloso en la senda que se ha elegido), que subrayan la importancia del proceso por encima de la consecución del objetivo. Empezar a andar es ya llegar un poco, podríamos resumir; por eso el camino goza ya de la excelencia de la meta, y es posible demorarse y disfrutar, incluso detenerse, con la conciencia cierta de que no perdemos el tiempo, de que nuestros pasos siempre, incluso siendo circulares, nos están acercando al objetivo.

Ese es el motivo que me lleva, desde la certeza de no estar físicamente en Casares (me quedará el streaming, Twitter y vuestros blogs), a dejaros ahora unos detalles del camino que vengo realizando este curso.

Lo he dedicado fundamentalmente a la enseñanza de adultos. Me hago cargo este año del Ámbito de Comunicación (Lengua Castellana y Literatura) de ESA presencia de Nivel I y Nivel II, del mismo Ámbito en la ESA (semipresencial) de Nivel II y de 1º de Bachillerato (semipresencial) de Lengua Castellana y Literatura. Mi intención era trabajar con los materiales de Agrega para la Enseñanza a Distancia en Andalucía (proyecto coordinado por @anibaldelatorre), tan alejados de los #librosdetesto al uso, y foguearme en la programación y empleo de tareas de aprendizaje.

Debo decir que la experiencia está siendo muy gratificante, por varios motivos. En primer lugar, el alumnado, siempre tan agradecido, esforzado e interesado. Un grupo humano que convierte, si acaso, en mucho más cierta la concepción del proceso de enseñanza-aprendizaje en una doble dirección: profesor-alumno, alumno-profesor. La cantidad de experiencia real que son capaces de aportar a la clase no tiene precio. Andan sobrados de motivación y protagonizan como pocos el drama del fracaso escolar: la necesidad de formación para moverse con soltura en la sociedad.

En segundo lugar, el currículo de la ESA en Andalucía es, posiblemente, el más ajustado que conozco al desarrollo de las competencias básicas y, entre ellas, de la competencia digital. Engloba todo el ámbito de Comunicación (lengua española y literatura y lengua extranjera) en base a distintas tipologías textuales, en la línea de las propuestas del Currículo integrado de las lenguas. El material que proporciona la plataforma Agrega es muy actual, está basado en textos reales y multimedia, desarrolla adecuadamente el currículo y se adapta convenientemente a la preparación de tareas de aprendizaje. Todo esto permite al alumno construir su propio aprendizaje y aportarle nuevas capacidades para utilizar en su vida diaria.

(En este sentido, recuerdo con emoción el momento en que un alumno me confesó que estaba contento de haber aprendido a escribir una carta de presentación, pues así podía acompañar los CV que dirigía a distintas empresas; a las pocas semanas consiguió trabajo, aunque tuvo que dejar de asistir a clase).

Como es natural, no se puede estar de acuerdo con todas y cada una de las propuestas de materiales y tareas que proporciona Agrega, pese a ser, en líneas generales, muy recomendables. Para conocer mejor el funcionamiento de la plataforma y permitirnos la modificación de los materiales presentes en ella, pudimos realizar un curso sobre eXe Learning impartido por @pekechis, que es el responsable del buen funcionamiento de este proyecto.

Para la enseñanza semipresencial se utiliza una plataforma Moodle. Para mi gusto, Moodle permite una adecuada gestión del grupo en un solo lugar e integra correo, foros, calificadores, etc., pero no he encontrado nada en ella que no haya podido utilizar antes con otras aplicaciones. Además, mantiene una estructura demasiado jerárquica profesor-alumno: por sus características propias, es una herramienta que tiende a reproducir para la enseñanza virtual el mismo esquema de la clase tradicional. Puede servir como coartada a profesores poco dispuestos a transformar metodológicamente su enseñanza. Menos mal que tuvimos la suerte de asistir a un curso introductorio a Moodle de mi maestro @juanmadiaz, quien puso de relieve sus otras bondades.

Basta por ahora. Dejamos aquí por unos días el recorrido de la segunda etapa de este apasionante viaje.

domingo, 31 de enero de 2010

Para hablar en público

Os dejo aquí una presentación que he hecho para daros algunas pistas para las presentaciones orales. Está basada en los datos de este libro coordinado por Antonio Briz, el director del proyecto Val.Es.Co, un grupo de investigación valenciano sobre el español coloquial. Espero que os sirva de ayuda. Os recuerdo también que el viernes comenzamos con las exposiciones.