martes, 17 de mayo de 2011

Segunda etapa de mi camino hacia el #EABE11 (que no me llevará a Casares)

En la entrada anterior se me olvidó hacer referencia a la brecha digital que sufre gran parte del alumnado en la Educación de Adultos, en muchos casos brecha generacional, pero también social y cultural.  En los niveles inferiores es imprescindible intentar suplir estas carencias con las cuestiones más sencillas: navegar, crear una cuenta de correo, escribir un correo, adjuntar un archivo a un correo, pegar una foto en un documento de texto, … En otros niveles hemos podido crear blogs, comentarlos, participar en foros, etc. Se trata siempre de un trabajo que agradecen enormemente (aunque, curiosamente, no lo entienden como aquello que hay que aprender en la escuela, que en su opinión debe estar más apegada al papel y el bolígrafo). Cuando acaban  el curso suelen ser poseedores de una serie de capacidades de uso de las TIC que no sospechaban al comenzarlo y que, en muchos casos, les ha llevado a adquirir su primer ordenador.
Pero quería dedicar esta segunda etapa de mi camino (lleno de lestrigones y cíclopes y de la cólera del feroz Posidón) a los Proyectos Integrados de 4º de ESO y 1º de Bachillerato. Según el currículo de la ESO en Andalucía, se trata de una asignatura optativa “de carácter práctico que se orientará a completar la madurez y el desarrollo personal del alumnado a través de actividades de carácter eminentemente prácticas, basadas en la experimentación y el análisis de los resultados y en la búsqueda y tratamiento de la información obtenida desde diversas fuentes”. Claramente encaminada, por tanto, a la consecución de las competencias básicas y al trabajo con elementos de la realidad más inmediata.
Para un empeño de esta enjundia, sin embargo, se reserva en el horario semanal de ESO y Bachillerato sólo una hora.
En el Departamento tenemos enfocado estos proyectos hacia los medios de comunicación y la comunicación audiovisual, y ofertamos, según la disponibilidad horaria, dos o tres líneas temáticas.  En mi caso he ofertado el trabajo con blogs y su relación con la prensa digital y el llamado periodismo ciudadano.
La programación se ha articulado en dos grandes bloques. En el primero, los alumnos han creado sus propios blogs para publicar noticias y opiniones sobre lo que ocurre en su entorno más inmediato: el instituto, el barrio o, como mucho, la ciudad en la que viven. Al mismo tiempo, he creado un blog (Blogosferita V Centenario) que se nutre de las entradas de los blogs de los alumnos, con la idea de resaltar con su inclusión en él los buenos modelos de los resultados que se pretenden conseguir. También creamos una cuenta de Twitter asociada a este blog (@blogosferita) que no hemos podido utilizar didácticamente porque en el centro está bloqueada esta red social (sin comentarios).
Para el segundo aspecto del programa estamos construyendo un wiki llamado Periodistas digitales. Ahora explico en qué consiste; antes, una digresión. Soy un enamorado de los wikis. Me parece la herramienta más adecuada para la mayoría de proyectos que pueden desarrollarse en el aula. Valoro de ella su horizontalidad, la facilidad de uso, la incorporación de foros de discusión, la inclusión de multimedia (fotografía, audio, video, presentaciones). Entre sus defectos, su aspecto tosco, la poca variedad del editor, la dificultad de editar páginas al mismo tiempo. Pero es un lugar de la red que nos permite tener agrupados y ordenados una serie importante de enlaces y contenidos que, de otro modo, sería difícil controlar. En mi Memoria de Máster estudié más en profundidad los usos educativos de los wikis.
En el wiki se han situado enlaces a periódicos digitales, a blogs de periodistas de opinión, a textos sobre el periodismo ciudadano, a poner de manifiesto la manipulación informativa o a dar algunas pinceladas sobre redes sociales y el periodismo que viene. Y se han elaborado una serie de tareas que buscaban acotar el campo de actuación (análisis de prensa digital, análisis de blogs periodísticos de opinión, comentario en blogs y normas de participación), estimular el uso del blog personal como herramienta de información y opinión sobre la realidad más inmediata y preparar la creación de revistas digitales de temas variados.
Para las revistas digitales estamos usando Openzine (conocida a través de @altruista y @SilviaGongo). Es una herramienta gratuita (aunque actualmente es de pago) que permite crear revistas digitales insertando texto, fotografía y vídeo. Los resultados del trabajo con Openzine están apareciendo aquí, aunque las revistas están aún en construcción.
También pretendo realizar una entrevista (posiblemente a través de Skype) a una joven bloguera, Elisabet Fonts (@elifonts_g), estudiante de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Vic y creadora de Applicamos, un blog dedicado a la tecnología en multiples facetas: educación, redes sociales, aplicaciones para dispositivos móviles, libros digitales, etc.
Dentro de las actividades surgidas desde esta asignatura está también el lipdub del IES V Centenario, del que he hablado en otras ocasiones ( I, II, III y IV).
Unas notas sobre evaluación
En Secundaria, el instrumento más utilizado es el “ojímetro”, método infalible que clasifica a los alumnos, tan sólo a partir de un examen, en sobresalientes, notables, suficientes o insuficientes. El resultado del ojímetro puede ser modificado levemente hacia arriba (pero normalmente hacia abajo) por el trabajo realizado por el alumno durante todo el trimestre, que consigue, en el mejor de los casos, arañar unas décimas a la benevolencia del profesor.
Una evolución de este sistema consiste en aplicar el ojímetro a distintos instrumentos de evaluación que se ponderan y tienen en cuenta para el cálculo de la calificación final (que es lo importante): exámenes (con gran peso en la nota final), asistencia, lectura, actitud, cuaderno, actividades de clase, etc., que se evalúan a ojímetro cada una de ellas.  Aunque este sistema no deja la calificación exclusivamente en manos de un examen trimestral, la verdad es que la calificación final no suele variar con respecto al modelo anterior, todo lo más en el número de decimales.
Ahora ya sin bromas. Desde hace dos cursos intento utilizar otras formas de evaluación, en especial para las actividades mediadas por las TIC. Así, para la evaluación de presentaciones orales, trabajo con blogs personales, con wikis, etc. he llegado a la utilización de rúbricas o plantillas de evaluación. La rúbrica tiene la ventaja de conducir desde el principio el aprendizaje del alumno. Este sabe siempre lo que el profesor espera conseguir, lo que hará que un trabajo alcance la máxima calificación. Incluso se le aportarán modelos de actividades bien resueltas. La desventaja principal de la rúbrica es limitar, de algún modo, la creatividad del alumno, reconducido a los descriptores de excelencia o a los modelos propuestos. En la situación actual de la Secundaria y el Bachillerato, su empleo tiene más virtudes que defectos. Aquí os dejo una rúbrica para la evaluación de un wiki de literatura española.
A raíz de la entrada de Fernando Trujillo (@ftsaez) sobre evaluación en Educacontic, estoy inmerso en el proceso de añadir también la autoevaluación y la coevaluación. Para la autoevaluación estamos utilizando el blog personal de los alumnos así como un cuestionario de autoevaluación elaborado con Google Docs (levemente modificado de este de @lourdesdomenech), que proporciona también estadísticas con los datos aportados. Esta participación del alumno en su propia evaluación, superada la sorpresa inicial (no están acostumbrados a que se les pregunte sobre el tema, mucho menos a reflexionar sobre lo aprendido), ha sido valorada muy positivamente. Como profesor, me ha supuesto comprobar hasta qué punto el alumno se siente competente, sabe lo que tiene que aprender y está de acuerdo con la propuesta del profesor. Google Docs realiza además todo el trabajo de recogida de la información y elabora diagramas con las estadísticas.
Entre mis planes para este tercer trimestre está incorporar algún elemento de evaluación entre iguales. Creo que puede ser muy formativo conocer qué opinan los compañeros sobre el trabajo realizado y atender a las recomendaciones que puedan hacer. Así mismo, la necesidad de evaluar el trabajo de los compañeros hace que el alumno se ponga en el papel del profesor como valorador del trabajo realizado.
Dentro del apartado de evaluación de las lecturas propuestas, a pesar de que en este curso no han sido muchas, he comenzado a experimentar con otras formas de evaluación distintas a los exámenes (hay una propuesta en la red de #lecturassinexamenes que pretende profundizar en la lectura placentera). En el Bachillerato de Adultos hemos intentado abrir camino a esta manera de pensar tras la lectura del Lazarillo de Tormes, mediante la proyección de una presentación de diapositivas con citas de la obra que provocaban diversos comentarios entre los lectores, contribuyendo así colaborativamente a la creación de un sentido de la novela picaresca. Os dejo aquí la presentación:

Por las peculiaridades de las materias que me han sido asignadas este curso, nos ha sido imposible participar en proyectos colaborativos de Lengua Castellana y Literatura como el Poemario colectivo “Poesía eres tú” o “Callejeros literarios”, aunque sí lo hicimos en otros menos trabajosos como Los versos de Miguel Hernández inundan la red o, el año anterior, en el Homenaje a Miguel Hernández. Este tipo de proyectos consigue la participación de alumnado de diversos lugares del país en un empeño común y son muy útiles para el abordaje de contenidos curriculares de Literatura Española desde las nuevas tecnologías y con una visión muy cercana e inmediata.
Y también se me ha quedado este curso en el tintero uno de los proyectos más atrevidos, que ya comenté con @yalocin en Málaga este verano: la intención de utilizar redes sociales para el desarrollo de contenidos curriculares. Para el próximo curso espero atreverme a llevarlo a cabo, Su título, “La Generación del 27 se encuentra en Facebook” (o “REDsidencia de estudiantes”).
Por qué no iré a Casares
Como reza el título de estas entradas, no podré estar en Casares. Trabajo el viernes por la tarde (la enseñanza de adultos es así), aunque la razón principal es mi hijo de tres meses, que no creo adecuado dejar exclusivamente al cuidado de la madre tanto tiempo. Ya os seguiré desde casa. Por eso quería aportar ahora mi granito de arena.
Y empezar a caminar hacia el EABE 12.


lunes, 9 de mayo de 2011

Primera etapa de mi camino hacia el #EABE11 (que no me llevará a Casares)

Creo que fue @jlcastilloch quien nos animó a que fuéramos contando lo que hacíamos este curso como preparación al encuentro personal en el EABE11, y utilizaba para ello la metáfora del camino. Como el río manriqueño, el camino tiene la claridad de la meta que se quiere alcanzar y la irrevocabilidad de la dirección de la marcha. Hay poemas preciosos, especialmente Ítaca de Kavafis, el poema XXIX de los Proverbios y Cantares de Machado o Peregrino de Luis Cernuda (ejemplo de empecinamiento orgulloso en la senda que se ha elegido), que subrayan la importancia del proceso por encima de la consecución del objetivo. Empezar a andar es ya llegar un poco, podríamos resumir; por eso el camino goza ya de la excelencia de la meta, y es posible demorarse y disfrutar, incluso detenerse, con la conciencia cierta de que no perdemos el tiempo, de que nuestros pasos siempre, incluso siendo circulares, nos están acercando al objetivo.

Ese es el motivo que me lleva, desde la certeza de no estar físicamente en Casares (me quedará el streaming, Twitter y vuestros blogs), a dejaros ahora unos detalles del camino que vengo realizando este curso.

Lo he dedicado fundamentalmente a la enseñanza de adultos. Me hago cargo este año del Ámbito de Comunicación (Lengua Castellana y Literatura) de ESA presencia de Nivel I y Nivel II, del mismo Ámbito en la ESA (semipresencial) de Nivel II y de 1º de Bachillerato (semipresencial) de Lengua Castellana y Literatura. Mi intención era trabajar con los materiales de Agrega para la Enseñanza a Distancia en Andalucía (proyecto coordinado por @anibaldelatorre), tan alejados de los #librosdetesto al uso, y foguearme en la programación y empleo de tareas de aprendizaje.

Debo decir que la experiencia está siendo muy gratificante, por varios motivos. En primer lugar, el alumnado, siempre tan agradecido, esforzado e interesado. Un grupo humano que convierte, si acaso, en mucho más cierta la concepción del proceso de enseñanza-aprendizaje en una doble dirección: profesor-alumno, alumno-profesor. La cantidad de experiencia real que son capaces de aportar a la clase no tiene precio. Andan sobrados de motivación y protagonizan como pocos el drama del fracaso escolar: la necesidad de formación para moverse con soltura en la sociedad.

En segundo lugar, el currículo de la ESA en Andalucía es, posiblemente, el más ajustado que conozco al desarrollo de las competencias básicas y, entre ellas, de la competencia digital. Engloba todo el ámbito de Comunicación (lengua española y literatura y lengua extranjera) en base a distintas tipologías textuales, en la línea de las propuestas del Currículo integrado de las lenguas. El material que proporciona la plataforma Agrega es muy actual, está basado en textos reales y multimedia, desarrolla adecuadamente el currículo y se adapta convenientemente a la preparación de tareas de aprendizaje. Todo esto permite al alumno construir su propio aprendizaje y aportarle nuevas capacidades para utilizar en su vida diaria.

(En este sentido, recuerdo con emoción el momento en que un alumno me confesó que estaba contento de haber aprendido a escribir una carta de presentación, pues así podía acompañar los CV que dirigía a distintas empresas; a las pocas semanas consiguió trabajo, aunque tuvo que dejar de asistir a clase).

Como es natural, no se puede estar de acuerdo con todas y cada una de las propuestas de materiales y tareas que proporciona Agrega, pese a ser, en líneas generales, muy recomendables. Para conocer mejor el funcionamiento de la plataforma y permitirnos la modificación de los materiales presentes en ella, pudimos realizar un curso sobre eXe Learning impartido por @pekechis, que es el responsable del buen funcionamiento de este proyecto.

Para la enseñanza semipresencial se utiliza una plataforma Moodle. Para mi gusto, Moodle permite una adecuada gestión del grupo en un solo lugar e integra correo, foros, calificadores, etc., pero no he encontrado nada en ella que no haya podido utilizar antes con otras aplicaciones. Además, mantiene una estructura demasiado jerárquica profesor-alumno: por sus características propias, es una herramienta que tiende a reproducir para la enseñanza virtual el mismo esquema de la clase tradicional. Puede servir como coartada a profesores poco dispuestos a transformar metodológicamente su enseñanza. Menos mal que tuvimos la suerte de asistir a un curso introductorio a Moodle de mi maestro @juanmadiaz, quien puso de relieve sus otras bondades.

Basta por ahora. Dejamos aquí por unos días el recorrido de la segunda etapa de este apasionante viaje.

domingo, 1 de mayo de 2011

¿Cuál es el propósito de la educación (#purposedES)?

"El objetivo del Sistema Educativo no debería ser
producir mano de obra para la industria,
sino ciudadanos responsables" (Hutchins, vía @dreig)

Quiero aprovechar una fecha tan supuestamente reivindicativa como la de hoy para tratar en #500palabras determinados aspectos de la educación que sólo tangencialmente están teniendo cabida en este debate sobre los propósitos de la educación (#purposedES).

Entiendo la educación como un derecho inalienable del ser humano, reconocido tras muchos esfuerzos como resultado de las movilizaciones de los movimientos obreros. Tal como se reconoció en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la educación tendrá como propósito “el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales” (art. 26). En la base de esta reivindicación estaba la confianza en que la educación obligatoria y gratuita, así como la accesibilidad en condiciones de equidad a la enseñanza postobligatoria media y superior, contribuiría de forma importante a la extensión de la igualdad de oportunidades entre la ciudadanía, a la redistribución de la riqueza y a la consecución de una mayor justicia social, a la vez que, mediante el arrinconamiento de la incultura, se pretendía hacer frente a las estrategias de manipulación informativa y a las simplificaciones del pensamiento único.

Pero es evidente que estamos en unos momentos cruciales en los que el conjunto de los derechos sociales pierde valor frente a la contundencia del liberalismo económico. Datos como los de la reciente EPA indican la fragilidad del derecho al trabajo, mientras que se demoniza el derecho de huelga o se descalifica la acción sindical y se desincentiva la sindicación.

En cuanto al derecho a la educación, su defensa se inclina más hacia la libertad de elección de centro que a una preocupación honesta por que esté alcanzando efectivamente el objetivo propuesto; incluso se cuestiona ya la gratuidad. Se trata de desarrollar las posibilidades de negocio privado de un servicio tradicionalmente suministrado por los estados mediante la titularidad pública de los centros y la condición de funcionarios públicos de sus trabajadores, aspectos ambos que se ponen en cuestión en las actuales circunstancias de crisis económica.

En una muestra máxima de cinismo, se somete también la estructura del sistema educativo a las necesidades de las empresas: tanto la incorporación de las competencias básicas como la implantación del EEES (donde el grado es un título indefinido que necesita completarse con un máster, para el que ya no hay becas sino préstamos) tiene mucho de subordinación de la educación a una capacitación profesional que no debe estar entre sus prioridades (que apuntan, recordemos, al “pleno desarrollo de la personalidad humana”). Como contrapartida, este esfuerzo de la sociedad en su conjunto no va a suponer para el joven demandante de empleo, en el mejor de los casos, más que la indecencia de sucesivos contratos de aprendizaje; de hecho, tampoco hay ya garantías de que más educación suponga más y mejor trabajo.

Todo lo expuesto me lleva, a pesar de sus importantes carencias, a una defensa firme de la escuela pública y del funcionariado (por estar libres de las exigencias de beneficio económico o de otra índole que priorizan las actividades de las instituciones privadas) como los únicos capaces de garantizar lo que creo que debe ser el propósito de la educación: formar personas plenamente competentes que  constituyan una ciudadanía crítica capaz de pensar con autonomía y enfrentar los retos de la sociedad en igualdad de condiciones. Desde mi punto de vista, los ataques y descalificaciones que reciben tanto la escuela pública como sus trabajadores son, paradójicamente, indicativos de que no lo estamos haciendo tan mal en este sentido.

Pero tampoco esta defensa significa que esté conforme con la situación actual. Con la misma firmeza, creo necesario repensar la formación del profesorado en función de las necesidades de la escuela y no de las cuestiones internas de las universidades; establecer un sistema de acceso a la función pública docente que redefina los principios de capacidad y mérito de los seleccionados; desarrollar mecanismos de exigencia constante a los trabajadores funcionarios que impida que la seguridad del puesto de trabajo se convierta en dejación de sus labores; llevar a cabo una reflexión en profundidad sobre los planteamientos metodológicos y una racionalización de los currículos; y el incremento y la racionalización de los presupuestos destinados a la educación y la evaluación constante de los centros y el establecimiento de planes de mejora en función de la misma  y la extensión de una cultura de la colaboración entre el profesorado y otros muchos etcéteras.

Por eso tenemos hoy mucho que celebrar, pero, sobre todo, mucho más que reivindicar.

¡Feliz día, compañeros y compañeras, trabajadores y trabajadoras de la enseñanza!  

(Lo siento, yo también he superado las #500palabras).

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P.S. Una vez terminado de escribir el texto, y antes de subirlo al blog, me llega el enlace del vídeo de @gorkafm. No me he podido resistir a colocarlo aquí.

lunes, 18 de abril de 2011

La toma nocturna

Cuando volvió a mirarlo ya no era su hijo. Y eso que el bebé atacaba la tetina con el mismo ímpetu, tragaba leche como si le fuera la vida en ello (que le iba) y hacía ruiditos similares. Sin embargo, tenía cara de apellidarse Domenech, Fonts, Castillo o algún otro nombre leído en Twitter (no sabía tampoco a qué se debía esa tendencia hacia la filiación catalana), no su mismo apellido.
Miró a su mujer para ver si había advertido el cambio, pero estaba vuelta de espaldas y ocupada en otras cosas, ajena a la circunstancia imposible del trueque de bebés. Las cuatro de la mañana. A pesar de lo ocurrido seguía teniendo sueño; el incidente no había conseguido despertarlo del todo.
Como una complicada coreografía, tres hechos se encadenaron en un breve instante: el sonido de la succión de aire en un biberón ya vacío, el giro de la mujer para advertir al hombre de dicha circunstancia y el movimiento de elevación del niño hasta el hombro para la ceremonia del eructo. Los golpecillos sobre la breve espalda podrían parecer algo acelerados a un observador imparcial, pero la mujer no pareció advertirlo ni el hombre quiso sacarla de su desconocimiento.
Cuando por fin sonó la deseada expulsión del aire dañino, el hombre decidió acostar al niño en su cuna, esperando que mientras se invirtiera la transformación sufrida. Cundo se giró para volver a la cama, se encontró de frente con la mujer, que se dirigía hacia la cuna. Se encogió imperceptiblemente, temeroso de su reacción ante el previsible descubrimiento.
-          ¡Qué cielo es! ¡Ya está dormido!
-          ¿Sí?
-          ¡Como un bendito!
 Una vez en la cama, el hombre estiró las piernas y se arropó. Obviamente, la toma de la noche era la más cansada de todas.

Fotografía de Daquella manera en flickr bajo licencia CC


martes, 12 de abril de 2011

Cómo grabar un lipdub (y no morir en el intento)

(Esta entrada se publica también hoy en el Blog de Tic en Lenguas Extranjeras, del ITE. Agradecemos enormemente la invitación para participar en este proyecto).

Al comenzar el segundo trimestre en el IES V Centenario (Sevilla), propusimos la grabación de un lipdub como actividad del Proyecto Integrado de Comunicación Audiovisual de 1º de Bachillerato (asignatura optativa de carácter práctico con una hora semanal). Un lipdub es un video musical en el que muchas personas sincronizan sus labios y movimientos con una canción más o menos conocida. Como norma general, se pide que esté grabado en un único plano secuencia. Otros requisitos suelen ser el final multitudinario y un cierto “frikismo” en las actuaciones (pelucas, máscaras, disfraces, sombreros, maquillaje, …). Para Tom Johnson, el lipdub captura la esencia de la web con su mezcla de espontaneidad, autenticidad, participación y diversión.
Nuestra propuesta consistía, pues, en la realización de un producto audiovisual. Para conseguirlo, se hacía necesario integrar contenidos y procedimientos de Lengua Española, Lengua Extranjera, EPV, Música, Educación Física, … En este caso, alumnos y alumnas debían trabajar con los medios de comunicación, la música, la lengua inglesa, la métrica, la rima, el maquillaje, el vestuario, el baile, la interpretación, el ritmo, y para lograr un producto real (el video) tendrían que colaborar, ser solidarios, debatir, liderar, dirigir, tomar decisiones individuales o de grupo, actuar, diseñar coreografías, bailar... Otro objetivo no menos importante fue conseguir la participación de todo el centro y de los distintos grupos que lo forman. Se estableció como fecha de la grabación un día de la semana cultural del instituto, que debía celebrarse a finales de febrero.
De entre unos cincuenta alumnos y alumnas matriculados en la asignatura, doce se comprometieron a trabajar en la organización y planificación del lipdub. Comenzamos a trabajar siguiendo las distintas fases de todo producto audiovisual: preproducción, producción y postproducción.

Fase de preproducción

Lo primero fue seleccionar la canción. Estuvimos viendo varias en YouTube y nos decidimos por Hot ‘N’ Cold, de Katy Perry, pues era pegadiza, alegre y muy conocida entre los adolescentes. A la hora de escoger la canción hay que tener especial cuidado con la letra y la historia que cuenta. De forma general, se busca una melodía agradable que invite a bailar, aunque también puede elegirse en función de un tema que queramos tratar, con idea de trabajar determinados valores: la paz, la igualdad, la violencia contra las mujeres, etc. La selección del idioma también es importante.
Los doce alumnos fueron divididos en grupos de tres y fragmentamos la canción en cuatro partes para que cada grupo trabajara en una de ellas. Tenían que decidir qué iba a pasar, quiénes eran los intérpretes, cómo irían vestidos, etc. Cuando tuvimos esto esbozado, nos fuimos con una cámara y la música a decidir por qué espacios del instituto iba a discurrir la acción. Se trataba de irse moviendo por los distintos lugares, decidiendo los movimientos de la cámara, por dónde salen los personajes, en qué momento se atraviesa una puerta, qué personaje “tira” de la cámara, etc. Se puede hacer, en principio, con los mismos alumnos del grupo inicial, simplemente marcando los tiempos y los espacios. Se alternan partes más suaves (estrofas) con partes más movidas y corales (estribillo). Realizamos un primer plano secuencia con este ensayo, para comprobar que era posible hacerlo. Conseguimos así un primer esqueleto del lipdub.
(Un aparte : es importantísimo seleccionar a la persona que manejará la cámara, que debe ser alguien experimentado para que, a pesar del movimiento continuo, mantenga el pulso y el enfoque. Debe tener también muy interiorizado el recorrido y la canción. El resultado final depende mucho de sus habilidades).
Entonces fue el momento de extender la actividad al resto del centro. Así que se solicitó de las distintas clases listados de alumnos y alumnas participantes (señalando si querían ser protagonistas o secundarios). Es imprescindible que todas estas personas tengan permiso paterno (por escrito) para participar en este tipo de actividades que posteriormente serán colgadas en internet. Con esas listas, se fueron colocando sobre el papel a las personas según las necesidades que habíamos establecido previamente sobre el recorrido. También se invitó al profesorado.
Ya sólo quedaba que cada uno aprendiera su parte de la canción y ensayar las veces que estimamos conveniente, antes de grabar. También hicimos una serie de carteles con parte de la letra de la canción, para mostrarlos en determinados momentos del video.

Fase de producción

El día de la grabación tuvo que retrasarse por distintas causas. Así que acabamos grabando un día normal de clase, fuera de la semana cultural. Sólo podían participar los alumnos y alumnas apuntados previamente, mientras los demás debían permanecer en sus clases y, en la medida de lo posible, desarrollar una actividad normal.
Utilizamos una hora para la preparación (vestuario, maquillaje, atrezzo, últimos ensayos, …) y otra para la grabación. Realizamos primero un ensayo general para comprobar que todo el mundo estaba en su puesto. La grabación real hubo que realizarla dos veces. Al tratarse de un plano secuencia, cualquier error de movimiento, de interpretación, de sincronización, puede invalidar toda la toma. Ese es el motivo de que, en muchos lipdubs que están en la red, no se respete la norma del plano secuencia y se realice algún corte.
El momento de la grabación es el de los nervios y la tensión, pero también el que más se disfruta, pues todos trabajamos por un objetivo común. La cámara debe ir en todo momento acompañada de un equipo de música portátil, para que la sincronía entre labios y música sea real.

 Fase de postproducción

Una vez terminada la grabación se procede a la edición del video. Es un proceso sencillo que no necesita de una gran técnica. Hemos utilizado Windows Movie Maker, que permite añadir títulos y créditos, además de eliminar el sonido de la grabación para sustituirlo por la canción original. Como el programa no es muy apropiado para la mezcla de sonidos, hemos utilizado también Audacity. Se pueden usar también programas de edición gratuitos y otros de pago, más profesionales y con más prestaciones. Aunque, como digo, la única necesidad que tenemos es quitar el sonido de la grabación y sustituirlo por la canción original.
En algunos casos, puede ser conveniente subtitular el video para trabajar con él en clase. Para ello podemos utilizar Overstream.
Ya solo queda subir el video a YouTube y extenderlo a través de las redes sociales (Tuenti, Facebook o Twitter), otra forma de seguir practicando la lengua extranjera.


Os animo a que intentéis grabar vuestro propio lipdub. Es una actividad muy divertida que involucra a todo el centro y permite a los alumnos y alumnas organizadores desarrollar capacidades poco usuales de liderazgo, toma de decisiones, trabajo en equipo, colaboración, etc.
El resultado final de todo nuestro trabajo podéis verlo aquí:



Actualización 26 de abril
Ayer recibí un correo de Mario E. Moreno (@ciberviviente), del Canal 13 de TV de Chile, solicitando permiso para publicar esta entrada en el blog de su programa Quiero mi fiesta. Podéis ver el post aquí.

lunes, 4 de abril de 2011

The Making Of Hot 'N' Cold Lipdub

Como es tradicional, javlengua ha subido al blog de La V Noticia un montaje con las fotografías de los ensayos, la preparación y la grabación del lipdub, que alcanza ya casi dos mil visitas en You Tube en sólo seis días de vida. Aprovecho para reiterar mi enhorabuena a todos y a todas por el buen trabajo realizado.

martes, 29 de marzo de 2011

¡Por fin tenemos aquí nuestro lipdub! (y algunas reflexiones al hilo de esto)

En una entrada anterior comenté que estábamos embarcados en la preparación de un lipdub como actividad del Proyecto Integrado de Medios de Comunicación de 1º de Bachillerato, aunque con vocación de implicar a todo el centro. Pues bien, el viernes 25 de marzo llevamos a cabo la grabación, y ahora os mostraré el resultado. Pero antes me gustaría hacer una serie de reflexiones (y convicciones) que han surgido al hilo de esta actividad.
1.- Si cedemos buena parte de la toma de decisiones al alumnado, este responde con creces a las expectativas. Desde un principio tuve claro, como coordinador del proyecto, que las decisiones debían ser tomadas por todos los participantes. Así que me he limitado a establecer el tono general de la historia e intervenido en algunas cuestiones técnicas. El resto (elección de protagonistas, vestuario, coreografías, ...) ha sido responsabilidad del alumnado participante. En esta y otras actividades, como profesor sólo es necesario estar ahí, apoyar sus decisiones, aportar soluciones a los problemas surgidos, pero en la mayoría de los casos alumnos y alumnas pueden funcionar autónomamente, con criterios que pueden sorprendernos por lo acertados, activando sus facetas más creativas. De hecho, es frecuente que nos sorprendan hasta hacer tambalear nuestras ideas previas sobre ellos y ellas. La centralidad del alumno en el proceso es, por tanto, imprescindible. El protagonismo debe ser del aprendizaje; la enseñanza debe desarrollar las estrategias necesarias para conseguirlo.
2.- Hay que diseñar tareas que impliquen a las distintas áreas de conocimiento para la consecución de las competencias básicas. Se ha terminado el tiempo de las actividades exclusivas de Lengua, de Matemáticas o de Ciencias Naturales, porque ya no hablamos sólo de contenidos sino de competencias básicas. Las tareas buscan poner en relación el mayor número de contenidos de las distintas áreas e interrelacionarlos (no de otra forma construimos el conocimiento). En este caso, alumnos y alumnas trabajaron con los medios de comunicación, la música, la lengua inglesa, la métrica, la rima, el maquillaje, el vestuario, el baile, la interpretación, el ritmo,  y para lograr un producto real (el video) tuvieron que colaborar, ser solidarios, debatir, liderar, dirigir, tomar decisiones individuales o de grupo, actuar, diseñar coreografías, bailar... Debemos perder el miedo a salir de nuestras parcelas y, con la compañía de otros (eso es ser "compañeros"), apropiarnos de todo lo que consideremos necesario para que se produzca un aprendizaje significativo.
3.- En la medida de lo posible, los intentos de cambio metodológico deben hacerse visibles en los centros. No hay otra forma de que cada vez más profesorado consiga implicarse. Nos quitará la etiqueta de francotiradores de la enseñanza, nos proporcionará un grupo (al principio pequeño, pero creciente) de compañeros y compañeras con los que colaborar y actuar al unísono en determinados grupos o niveles. Esto no implica, evidentemente, la conversión de la mayoría (a veces conseguimos lo contrario: la oposición de un grupo importante del claustro), pero nos hará sentirnos menos solos, luchar contra el aislamiento.
4.- Los equipos directivos tienen que estar implicados en los cambios metodológicos. Simplemente es así. Si lo están, sigue costando mucho trabajo mejorar nuestra forma de trabajar; si no lo están, volvemos a recluirnos al ámbito del aula. El Departamento de Evaluación e Innovación Educativa, de reciente creación en Andalucía, es una óptima oportunidad que tienen los equipos directivos para dinamizar los centros en este sentido.
5.- Tenemos la suerte de trabajar en la mejora como personas de otros seres humanos. Cuando se levantan de sus sillas, cuando ya no hay mesas grandes y mesas pequeñas que hagan visibles las jerarquías en detrimento de una horizontalidad democrática, cuando lo que yo digo vale tanto como lo que tú dices si lo argumentamos convenientemente, cuando no existen los que hablan y los que deben callar (sino que hablamos y escuchamos indistintamente), cuando el intercambio es de persona a persona, y aprendemos todos y todos enseñamos, uno se siente satisfechísimo de que, encima, le paguen por ello.

Os dejo ahora el video que hemos grabado, que también podréis encontrar en el blog de La V noticia. La verdad es que todo el proceso ha sido muy divertido y la implicación del alumnado de todos los niveles ha sido enorme. Han sido varias tardes de ensayos, muchas tomas falsas, también improvisaciones. A lo mejor cambiaría alguna cuestión organizativa, algún plano o movimiento de cámara, pero, en líneas generales, no me arrepiento del resultado técnico, y los objetivos que se pretendían han sido alcanzados con creces.
Si estáis dudando de grabar un lipdub en vuestros centros, os animo a hacerlo. Es una actividad sencilla y muy gratificante. Merece la pena.